Glaucoma
El glaucoma es una enfermedad ocular crónica en la que se produce una pérdida de visión de carácter
irreversible al dañarse el nervio óptico.
El nervio óptico es la estructura que transmite las señales visuales al cerebro, para que de ese modo se produzca el fenómeno de la visión. Cuando se produce el daño, esa transmisión se interrumpe y da lugar a una pérdida parcial de la visión que puede desembocar en ceguera.
El glaucoma es una enfermedad del ojo que se define como una neuropatía óptica progresiva o una enfermedad del nervio óptico.
Uno de los principales factores que pueden inducir a un glaucoma es una presión intraocular alta, aunque no hay ningún límite de presión ocular por encima del cual se desarrolle el glaucoma; mientras que una persona con una presión relativamente baja puede tener daños en el nervio óptico, otra con una presión ocular alta durante años puede no llegar a tener daños en toda su vida.
Se ha comprobado que varios factores pueden
desencadenar la apoptosis celular con pérdida de la estructura de sostén neuronal y posteriormente funcional del nervio óptico, por lo que la ceguera se presenta por áreas y "pixeles" del campo visual.

Entre estos factores están el trauma repetido (cambios de presión intraocular), enfermedades de la micro circulación como Diabetes mellitus, hipotensión e hipertensión arterial, tabaquismo y drogas vasoconstrictoras, aunque puede presentarse como apoptosis neuronal espontánea con probable influencia de oncogenes y tendencia familiar.
Un glaucoma sin tratar conduce a un daño irreversible del nervio óptico, con destrucción del mismo y con la consecuente pérdida del campo de visión, y puede convertirse en una ceguera parcial o total.